Si hay una cosa que he estado haciendo estos 3 últimos años que me guste muchísimo es viajar y visitar diferentes países y culturas ya sea por ocio o por trabajo, solo o (preferiblemente) bien acompañado. Es por ello que algunos de mis familiares, sobre todos mis abuelos que son de otra época y no son capaces de concebir el estar sin verte más de 5 días seguidos, me preguntan ¿por qué te gusta tanto viajar? Con lo bien que se está aquí en casita…
Y si es verdad, en casa se está muy bien, calentito en invierno y fresquito en verano pero hay muchos motivos por los que sacrificar este bienestar que hacen que a la gente sobre todo cuando se es joven nos guste tanto viajar.
Porque viajar no es solo ver edificios y lugares distintos a los que vemos diariamente, si no mucho más. Viajar nos permite escapar de lo cotidiano para enfrentarnos a nuevas experiencias tanto buenas como malas pero que sobre todo nos ayudan a aprender y a crecer como personas, nos permite encontrarnos a nosotros mismos y escapar del yo camuflado en el día a día sintiéndonos por un momento libres, nos permite disfrutar de la simple belleza de un atardecer o un día en la playa sin nada más que exprimir ese momento y nos permite conocer mejor a las personas que nos rodean y conocer a nueva gente que posiblemente nos rodeará .
Y porque cuando volvemos a nuestro hogar todo sigue como antes, pero en nosotros algo ha cambiado y eso lo cambia todo.
PD: Espero que os guste mi primer post y que el viaje a Dublín cumpla con esto y mucho más.
2 comentarios:
Malos como las del congreso que no me daban la acreditación o cuando los del hotel casi nos meten en un zulo XD pero buenos porque al final de todo se sale y esos malos momentos son los que menos recuerdas después.
O los recuerdas como experiencias al fin y al cabo, que después de pasadas te hacen gracia y te hacen aprender un poquito más
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