Agotada sigo, parece que continúe de viaje.
Estoy pensando y ahora sé que hay que llegar hasta el destino,
que hay que hacerlo día a día, pero que se ve tan lejos...
No debe invadirme sólo el hecho de fijarme en esto, puesto que no todo es más
negro de lo que parece.
Lo de siempre ¿verdad? piedrecitas en el sendero, que parecen colocadas
a sabiendas, y que podrías saltar si no estuvieras tantas veces mirando
al cielo, a las nubes y las estrellas.
Pero es la forma de ser de cada uno, algo que no se elige pero que te identifica
como una persona única. Yo, soy así.
¿Nos vamos ya, cierto? muy bien, seguiremos, pero ahora voy a convertirlo todo
en ganas y en ilusiones.
Cuando llegue, al fin te diré que pisé la tierra, que el camino fue duro,
pero que aquí estoy, que lo he conseguido. Los logros parecen hacerse
merecer, pero hay algo que sin duda merece la pena: quien leyó esto.